Piden empresarios que los tomen en cuenta para discusión de nuevos impuestos 

  • Advierten que la discusión y análisis no debe ser exclusivo del ámbito político, aunque reconocieron la necesidad de incrementar la recaudación, sin inhibir la inversión y creación de empleos.

 

Toluca, México.- Ante la propuesta de nuevos impuesto para 2022, integrantes del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (Concaem), indicaron que ningún gravamen que afecte empresas puede ser aprobado sin que el sector integre el análisis y evalúen el impacto sobre las unidades económicas y generación de empleos.

Gilberto Sauza Martínez, presidente del Concaem aseguró que la discusión sobre tres nuevos gravámenes del ámbito, no puede hacerse solo en el orden político y entre diputados, pues son las empresas y trabajadores quienes vivirán con sus implicaciones.

El presidente de la cúpula empresarial en el Estado dijo que sabe de la necesidad de

incrementar los recursos con los que cuenta el Estado, porque eso permite ofrecer servicios públicos y mantener la operatividad en diferentes ámbitos estatales, pero una decisión en materia de impuestos debe ser empática, proporcional y equitativa.

Sauza Martínez aseguró que el análisis que se ha hecho desde el sector empresarial, con respecto a la propuesta de tres nuevos impuestos estatales arrojan algunos datos a considerar. 

En cuanto a la propuesta de impuesto a personas físicas o morales por la emisión de gases contaminantes a la atmósfera, señaló que debe reconocerse que la Zona Metropolitana del Valle de México es la más contaminada del país y la del Valle de Toluca la cuarta con peor calidad del aire. 

En ese escenario para revertir las condiciones, más que medidas recaudatorias debe orientarse a impulsar inversiones que reduzcan la emisión de contaminantes, avanzar en el cumplimiento de la Agenda 2030, prevenir y evitar enfermedades entre la población, de manera que mejoren su calidad de vida.

Para el impuesto a casas de empeño, se considera que estás pueden aportar de manera positiva en la recaudación estatal, principalmente por el creciente número de unidades económicas de este giro y de los cuales no se tiene un control efectivo.

Mencionó que el sector no ha cerrado operaciones a pesar de las condiciones de pandemia, sin embargo, no tiene una definición efectiva en el cálculo de impuestos cuando las prendas empeñadas no sean recuperadas por el usuario.

Explicó que una tasa del 5 por ciento como gravamen ante la venta de productos, permitiría fortalecer las finanzas públicas e impactaría de manera eficiente en la prevención de lavado de dinero y la inseguridad respecto al robo de mercancías o pertenencias.

En el impuesto cedular, añadió que de acuerdo con la tasa impositiva de 5 por ciento de la propuesta, se tendría un efecto directo mejor al 3 por ciento directo en el pago del impuesto

causado, por la deducibilidad directa que tendría el impuesto, respecto del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR).

Con el escenario de pandemia, reducción de fuentes laborales y cierre de unidades, es indispensable asegurar que este impuesto no significará una sobre regulación a quienes hoy tributan o que sea un factor que inhiba la llegada de inversión al estado e impacte en la generación de empleos.

Añadió que si bien el impuesto tiene las posibilidades de ser deducible, las condiciones operativas del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en el último año, han complicado que los contribuyentes puedan cumplir -de manera rápida y eficiente- con trámites y procedimientos. 

“El sector empresarial formal siempre cumple y cumplirá con sus obligaciones apostando a mejorar la calidad de vida de la población, para a vivir en un estado de derecho y certeza. La mejor política de recaudación fiscal siempre será el que empresas y ciudadanía aportemos, de manera que se genere un ambiente de legalidad y equidad de circunstancias”, concluyó.