#Opiniones La Tribu Entera
Ricardo Joya Cepeda

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¿En quién confiarán los jóvenes?

Por: Ricardo Joya

En 2015, la Consulta Infantil y Juvenil descubrió que 95 de cada 100 adolescentes no confiaba en sus gobernantes. Ahora, casi tres años después de esa encuesta, muchos de esos jóvenes  ejercerán  por primera ocasión su voto y la pregunta natural es ¿entre 2015 y 2018 se habrá logrado revertir esa desconfianza hacia los gobernantes?

Una expresión retórica recurrente –sobre todo cuando se está en épocas electorales como la actual- es: “Los jóvenes son el futuro de este país”. Y lo escucho en cada campaña, desde que cubrí –hace ya 25 años (ufff ya pasó el tiempo)- mi primera campaña política en 1993, cuando Emilio Chuayffet Chemor, logró la gubernatura del Estado de México.

Y desde entonces –y desde mucho tiempo atrás- se dice que por los jóvenes se hará tal o cual cosa, para garantizarles las mejores condiciones de bienestar, pero la realidad muestra que ese discurso no se ha transformado en acciones concretas.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), 51.1 por ciento de los mexicanos menores de 18 años se encuentra en condiciones de pobreza. Aun cuando la pobreza “ha descendido” en las mediciones oficiales, en el caso de los jóvenes la situación no es muy alentadora, ya que es un sector al que no se han dirigido políticas públicas eficaces para su desarrollo.

En el caso del Estado de México, los resultados de 2016 del Coneval indican que la población en situación de pobreza se incrementó -entre 2010 y 2016-, al pasar de 42.9 a 47.9 por ciento del total de habitantes. De poco más de 6 millones 712 mil mexiquenses en situación de pobreza identificados en 2010, el número se incrementó a 8 millones 230 mil personas, en 2016, aunque –debe reconocerse- la población en situación de pobreza extrema descendió de 8.6 por ciento a 6.1 por ciento en nuestra entidad.

Adicionalmente, los estudios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indican que los mexicanos somos los peor pagados y tenemos empleos de más baja calidad en América Latina.

El “Índice de Mejores Empleos” que elabora el BID, señala que de los 17 países evaluados, México ocupa la posición 13, con un promedio menor al de la región. El estudio -que al consultarse en línea permite modificar las variables para conocer la posición de cada país- muestra que al analizar “salario suficiente” y “jóvenes”, México cae a la posición 15.

En ese escenario es donde compiten los precandidatos de las distintas alianzas, frentes, partidos y hasta “independientes”, en busca de un espacio de representación popular: legisladores locales y federales, presidentes municipales e integrantes del Cabildo, gobernadores –en otras entidades- y hasta la Presidencia de la República.

Uno de sus retos será convencer a los jóvenes. Se estima que los mexicanos entre 18 y 29 años de edad –al corte del 5 de diciembre pasado- suman 26 millones 517 mil ciudadanos en el Listado Nominal, lo que significa que cuentan con su credencial de elector y por tanto son potenciales votantes en las elecciones del 1 de julio de 2018.

De ellos, hay un millón 717 mil jóvenes de 18 años y 2 millones 937 mil jóvenes de 19 años de edad.

¿Qué ofertas habrá para ellos? ¿Qué alternativas reales y efectivas propondrán los candidatos para ser atractivos y obtener su voto? ¿Serán lo suficientemente convincentes para moverles a votar?

A aquellos adolescentes que hace tres años expresaron no confiar en sus gobernantes, ¿se les habrá convencido para confiar? ¿Se logrará, en estos meses y hasta el primero de julio, que confíen en quienes desean gobernar este país o ser legisladores o alcaldes? Todo un reto para la comunicación política: transmitir “liderazgo” que genere confianza.

Modificado por última vez en Miércoles, 10 Enero 2018 08:43

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